martes, 4 de agosto de 2009

Comienza la aventura

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Tengo 28 años. Acabo de terminar el primer curso de un máster de relaciones de género en la universidad. Debía escoger un tema para mi tesina. Una muy buena profesora y amiga me hablaba un día de las investigaciones sobre temas que realmente nos apasionan y remueven.
Tengo 28 años, me dije. Ha llegado el momento de hablar. Durante casi diez años me he mantenido en silencio. Ya no sé si por respeto o por miedo. Quizá ambas cosas. No tengo ningún problema con testigos de Jehová de a pie. Fueron muchos años (demasiados) perteneciendo a su grupo y les respeto individualmente a la vez que les guardo cariño a muchas y muchos de ellos. No podría reprocharle a mi padre o a mi madre la educación que me dieron porque sé que creyeron y creen que es la mejor que pudieron darme. ¿Que me duele? Sí. Pero es algo que tengo que aceptar porque es mi pasado y no hay manera de cambiarlo. ¿Que me gustaría que dejaran de ser testigos? Sí y no. ¿Qué sentiría mi padre, por ejemplo, a sus 70 años, si supiese que ha entregado toda su energía a una mentira y a un negocio? Dudo mucho que pudiese soportarlo. Pero mis herman@s, mis prim@s... Ojalá pudiesen verlo. Ojalá pudiese yo compartir el conocimiento que ahora tengo. Pero la dura realidad es que no podría decir más de una frase. Se me cerrarían las puertas y me convertiría oficialmente en una apostata, lo que más odian. Miedo a perderles. Sí.
Pero tengo 28 años y algunas cosas que contar. La oportunidad de hacer un trabajo serio sobre un tema que, desde luego, remueve cada fibra de mi ser. Iré colgando en este blog algunos apuntes sobre los testigos de Jehová que usaré para mi tesina. Las mujeres y los testigos de Jehová. Será también la narración de la aventura que ahora comienza. Las dificultades y los logros. Las ideas, las pesadillas. Apasionante periplo. De corazón espero no ofender a nadie. En cualquier caso este es un blog abierto a los comentarios, a las críticas y a las sugerencias. Si no ocurre nada extraño, dentro de un año entregaré mi tesina. Entonces perderé el anonimato que me ofrece este blog y ya veremos entonces lo que ocurre. Ahora sí, comienza la aventura.